Kotodama es la creencia Japonesa que hace referencia al alma o espíritu que poseen las palabras. Este espacio adopta esta idea como nombre principal, pues considero que es gracias a los paradigmas (creencias personales o esquemas de pensamiento) que introyectamos desde muy pequeños y mantenemos hasta la fecha que hemos llegado al lugar en el que estamos, es decir, creamos y entendemos el mundo gracias a las palabras, a los conceptos, a todo aquello que nos decimos constantemente.

El problema comienza cuando nuestras ideas generan un caótico mundo que nos trae más inconvenientes que beneficios.

¿Qué pasa cuando un padre le dice a su hijo que es muy malo para dibujar y que nunca podrá mejorar pues carece de talento? El niño adopta la idea hasta que abandona la actividad y años más tarde cuando desea retomarla ya no es capaz de hacerlo como él quisiera pues estuvo tan convencido de lo mal que dibujaba que la falta de práctica hace que sea una realidad.

Estoy partiendo de un ejemplo muy sencillo, pero ¿Cuántas de las palabras que nos decimos día tras día no se han hecho una realidad? ¿Cuáles son esos esquemas de pensamiento que nos han hecho centrarnos en determinada parte de la realidad y perseguirla hasta confirmarla?

Muchas personas se quejan de lo mal que les va en las relaciones, que siempre se «lían» con gente de tal o cual característica, y que parece ser esa su «suerte». En este caso estamos ordenando mal la idea: no es que por la suerte que tenga estaré destinado a encontrarme el mismo tipo de gente una y otra vez; es más bien que dadas mis creencias detecto más fácilmente a las situaciones o personas que confirman mi discurso interno, y de esta manera decido confiar en ellas.

[callout]Tenemos un cúmulo de ideas preconcebidas y actuamos para confirmarlas.[/callout]

Es algo parecido a lo que en Psicología se denomina «Sesgo de Confirmación»: Tenemos un cúmulo de ideas preconcebidas y actuamos para confirmarlas. Entonces se vuelve algo natural el hecho de que mientras no cambie mis esquemas de pensamiento, voy a seguir obteniendo los mismos resultados una y otra vez.

Te invito a reflexionar acerca de cuáles son tus principales paradigmas y evaluarlos, haz un esfuerzo consciente por cambiar aquellos que están caducos, es decir, que tal vez en algún momento funcionaron, pero el día de hoy son un obstáculo en tu vida.

Continuaré publicando artículos con recomendaciones para trabajar más detalladamente en ti mismo, esperando que mi propia creencia de que «Las personas son seres con el potencial de cambiar su propio destino a voluntad» sea una realidad. En mis manos está ofrecerte herramientas para lograrlo, pero es en tus manos en donde realmente surge la transformación.

2 thoughts on “Kotodama o el poder de las palabras.

  1. Me hace implosión tu artículo de «Kotodama o el poder de las palabras» y me abre grandes espectativas en mi camino para superar mi «sesgo de confirmación», pues eso es lo que me ha hecho relacionarme con algunas gentes que no me ha representado ninguna ganancia en lo moral, en lo espiritual y en lo afectivo. además cuidaré mucho lo que me diga (las palabras) y los conceptos que maneje en mi vida, con la finalidad de tener un desarrollo interno favorable a mí.

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